24 jul. 2013

Viaje a Roma, ciudad de pizzas y pastas (entre otras cosas)




¡Ciao! Como ya os prometí en la última entrada esta sería algo más especial, y es que he pasado unos días en Roma y he querido haceros un pequeño resumen de las comidas que los turistas podemos encontrar allí, en resumen, muchísima pizza, mucha pasta y gelatos de todo tipo. Por supuesto hay comidas de otro tipo, pero sin duda esta es la más accesible para turistear por las calles romanas.

Pero empecemos por lo primero, el desayuno. Cuando busqué el hotel por Internet casi todos ponían que el desayuno consistía en un cruasán y un café. Así que me alegré al encontrar uno en el que además te ponían tostadas, zumo, yogurt, etc y además te lo llevaban a la cama (por cierto comer en la cama no es tan glamuroso como parece, todo se llena de migas!!! jajaj). Os dejo una foto abajo:


El hotel estaba bastante bien ubicado, el servicio fue bueno y el precio razonable. Así que si alguien quiere información que no dude en preguntarme. Por cierto, el capuccino buenísimo, y eso que era de máquina. Y los croasanes, igual, muy muy ricos. No os puedo decir lo mismo de unas napolitanas que compramos en un súper, estaban sequísimas.

A media mañana podéis comer este bocadillo típico de allí,  una focaccia. Lo suyo es que te la pongan calentita y hay de muchísimos sabores: mortadela, salami, etc.


Para almorzar nosotros no encontramos mucha variedad, la verdad: pasta o pizza. Las pizzas sí son de todas las variedades que quieras, a cada cual más buena. Yo os aconsejo además que la compréis al corte en plena calle, o si queréis sentaros, haceros con un menú Coca-Cola o Birra Peroni, tienen un precio más que bueno e incluyen la bebida, que suele ser muy cara (entre 3.50 y 5 euros), la pizza, patatas (creo que piensan que los extranjeros no podemos vivir sin patatas, pero a mí me parece una aberración comerlas con pizza) y algunos incluso traen postre. La fruta también es bastante cara en Roma, así que hay que aprovechar la del menú.


Para almozar o para cenar podéis comer pasta. Nosotros la última noche nos metimos entre pecho y espalda el plato de espagueti a la boloñesa que veis en la foto de la izquierda. Toda la pasta está al dente y las salsas son para chuparse los dedos. Como curiosidad os diré que la primera pasta que pedí fueron macarrones "al diablo" y diablos cómo picaban los condenados!!! Aunque era un picor soportable, pero claro, con el calor que hacía me quería morir, jajaja. Lo mejor es pedir pasta al pomodoro (tomate) que viene muy bien especiado e ir por el camino seguro.



Durante nuestra estancia también probamos espaguetis a la carbonara, ossobuco a la italiana y canelones, pero no quiero saturaros de fotografías. Solo deciros que todo lo que comimos, a excepción de una pizza que parecía chicle, estaba riquísimo.

Y lo que más más nos gustó y más comimos fue Gelatos. Los más ricos fueron los que probamos cerca de la Fontana de Trevi, que además eran ecológicos y muchos de ellos sin leche, por lo que mi hermana pudo comerlos sin problema. Estos que veis abajo los degustamos al lado del Castillo de San Angelo (cerca del Vaticano).


También los comimos en cucurucho, pero como los ponen a porrón en vez de con bolas, acabamos (sobre todo yo) con las manos pringadas gelato.


En cuanto al lado cultural, Roma es una ciudad impresionante, llena de historia y ruinas que te transportan de un plumazo años atrás cuando los humanos no eran tan diferentes a como somos ahora. Me sorprendió sobre todo Pompeya (a 2 horas de Roma), una ciudad que nos recuerda que no hemos cambiado tanto y que estamos a merced de la madre naturaleza. Abajo tenéis las ruinas y de fondo el volcán, que casi parece echar humo.


Eso sí, si tenéis pensado viajar a Roma os aconsejo que vayáis bien informados y preparados previamente. Sino, os perderéis en un mar de ruinas y desaprovecharéis conocer la gran historia que esconden. Yo he tenido la suerte de que me regalaran una guia de Roma, de la mano de la web audioguiaroma.com que me ha permitido llevar en mi mp3 todos los destinos que he visitado. De hecho, con la guía venía un dossier impreso, con mapas por zonas gracias al cual pudimos hacer las rutas de cada día viendo el interés que tenían cada una de las localizaciones. Si tenéis interés en haceros con ella pinchad en la imagen de abajo y os llevará directamente a su web: 


No os perdáis la explicación del Coliseo, ya que yo sin la guia de Roma no me habría transportado a la época en la que los animales luchaban unos con otros (mucho antes de que los hombres empezaran a morir en la arena), en las que los suelos eran de mármol y las paredes tenían hermosas pinturas que hoy ya no están.


Y con esto me despido, no sin antes aconsejaros que no viajéis a Roma en pleno julio, ¡nos morimos de calor! Eso sí, mi gente es ver unas castañas con 40 grados a la sombra y hacérseles la boca agua, jajaja. En plena plaza de España y comiendo castañas... a mi me daba calor solo de verlas.


Ciao y espero que os haya gustado este pequeño reportaje sobre la gastronomía a pie de calle y turística de Roma. Y si tenéis pensado viajar en breve no dudéis en preguntarme cualquier cosa ahora que tengo el viaje fresco, porque con el tiempo iré olvidando detalles gracias a mi memoria de pez, menos mal que entre mi madre y yo hicimos la mar de fotos :-)

¡Nos vemos viajeros blogger@s!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...